A Diego Ciscaro, de Córdoba (Argentina), ya le falta menos para emprender la navegación más importante de su vida, y realizar su gran sueño.

Tras diseñar un pequeño velero con casco de acero, con la ayuda de sus hijos, ha realizado en aproximadamente cuatro años el proceso de construcción, incluyendo la soldadura de las planchas del casco, el pintado completo, la arboladura del mástil y aparejo velico. Se encuentra en este momento acabando el interior y la instalación del motor auxiliar, y completando el equipamiento. 

Cuando finalize el proceso de construcción, trasladará el velero a Río de la Plata y su objetivo es zarpar en el año 2026. El plan es cruzar el océano Atlántico “en solitario” hasta el Mediterráneo y, tras alguna breve parada, llegar hasta Rota Greca (Italia), lugar en el que nacieron sus abuelos.

En esta entrevista, Diego nos comparte como ha sido el proceso de construcción del barco y los aspectos más relevantes de este proyecto personal y esta gran aventura.

Diego, ¿Cuándo comienza tu relación con el mar y la navegación a vela?

Mi relación con el mundo de la vela se remonta al año 2015. En ese entonces me dedicaba a la metalúrgica. Un día de Octubre mi socio, trae un proyecto para la construcción de un pequeño velero, diseño de B&G desing, el POP 21, un casco de aluminio que le encargara el propietario de un complejo vacacional y náutico muy reconocido en Los Molinos.

Me puse a trabajar en la construcción que resultó para mí más que interesante. Me sorprendió ver transformar un puñado de chapas y perfiles en un moderno velero.

Fue realmente un buen trabajo, se terminó en poco tiempo, pero quedo en mí algo latente, que sin saberlo entonces, marcaría más tarde mi pasión por la vela.

Unos días después de botarlo, Nicolás me invita a navegar, acepté con ciertas reticencias , pues no sabía nadar, de hecho sigo sin saber hacerlo, asique me ceñí un chaleco salvavidas, y allá fuimos.

La primera impresión fue extraordinaria, movernos sobre la superficie del agua con tanta elegancia y sin rugidos de motor ni vértigo, impulsados por una suave brisa, que a  pesar de soplar casi de frente, permitía, con la gran pericia del patrón, movernos hacia el rumbo elegido. Ese fue el primer encuentro con el mundo de la navegación a vela.

Luego, sin dejar pasar más que unos días, tomé un curso de timonel a vela, y desde entonces no dejé de navegar y progresar. Vinieron luego las experiencias en el río de la plata y el mar argentino hasta el canal de Beagle, lo que marcó un nuevo impulso en mí…, navegar en alta mar.

¿Cómo surge el proyecto de construir un velero para cruzar el Atlántico en solitario? ¿Qué te motiva a este gran reto?

Como te comenté, navegar a vela el canal de Beagle fue algo diferente y desafiante. Para entonces ya tenía mi propio velero, un clase micro, muy divertido y marinero pero con muchas limitaciones para mis ambiciones.

Lo vendí y poco tiempo después comenzé a construir, con pocos recursos, el velero que me permitiera cruzar el Atlántico con ciertas seguridad, cumpliendo así el fuerte impulso que me dejó la lectura de las experiencias que vivieron grandes navegantes como Suso Leiro, Dumas, Moitessier y tantos otros, experiencias que me motivaron a navegar en ese mundo de días en soledad entre el mar y las estrellas.

¿Cómo es el velero que has construido, eslora, materiales, etc.? ¿Qué cualidades has buscado?

El velero es pequeño, apenas 7.7 metros de eslora con una manga de 3.3 metros, casco de acero en Delta, muy estable con 2 metros de calado y lastrado con bulbo de plomo.

Interior muy espartano, la altura máxima es de 1.4 metros por lo que debes permanecer sentado o acostado.

La maniobra, en su totalidad está reenviada a la bañera, lo que lo hace más seguro con mal tiempo, y más aún navegando en solitario.

Para mí es prioridad la seguridad, la robustez del casco fue lo más importante junto con la capacidad del mismo de recuperar la flotabilidad gracias a sus compartimentos estancos que lo hacen insumergible.

¿Puedes contar a nuestros lectores el proceso de diseño y construcción del velero?

Cuando construí el primer velero disfrute mucho del proceso, y puesto que comprar uno en un astillero era algo inalcanzable, y tampoco había en el mercado local embarcaciones adecuadas a un precio razonable, decidí, sin pensarlo mucho, construirlo yo mismo.

Durante la pandemia había estudiado el tema, le dediqué mucho tiempo a comprender las leyes que rigen la hidrodinámia y la estructura de un casco. La relaciones óptimas de superficie mojada y área velica, par adrizane par escorante, estabilidad etc.

Influenciado por los diseñadores de  cascos modernos de fondo plano en delta, como el de los mini 6.50, me puse a trabajar, con la ayuda de mis hijos, que manejan con mucha destreza los programas de diseño 3d, y después de varios meses logré lo que, al final resultó un casco que reunía todas las características y cualidades marineras que buscaba.

Inmediatamente construí una maqueta a escala, con los mismos materiales con los que construiría el casco original. El resultado fue mejor de lo que esperaba, puesto en el agua se observaba que la línea de flotación y la estabilidad eran tal cual la que se mostraban en el ordenador.

Sin perder tiempo adquirí las planchas ya cortadas con plasma de alta definición en  pantógrafos CNC. Esto me permitió ahorrar mucho tiempo, las planchas encajaban perfectas, no hizo falta ajustarlas.

Las soldaduras las realizamos con un método que permite soldar con gran presición sin calentar excesivamente el material, para evitar las tensiones y deformaciones propias del proceso de soldado en aceros.

¿Con qué apoyos has contado para este gran proyecto?

Francamente no los he buscado, lo tomé como algo muy personal, mi objetivo es dejar un buen ejemplo de constancia y tenacidad, me gustaría que al final, alguien se sienta motivado, que sepa que a pesar de las dificultades y de lo difícil que pueda parecer, se puede!!

Es difícil que alguien apoye económicamente un proyecto de esta naturaleza, por lo menos aquí en Argentina, bueno, eso creo yo.

Sin embargo conté desde un principio con el apoyo de mi actual pareja y de mis hijos, que trabajaron muchas horas a mi lado.

También hubo que lidiar con la indiferencia, las críticas y burlas de quienes, a mí alrededor, me veían casi como a un loco, un soñador un tanto díscolo. Recuerdo a alguno de mis amigos, incluso a mi ex, recomendarme que vea a un psicólogo.

Obviamente, costó mucho tiempo y sacrificios, para alguien que no cuenta con muchos recursos, un pequeño proyecto, resulta en un gran desafío.

¿Con qué equipamiento electrónico de apoyo a la navegación y las comunicaciones dispondrás a bordo?

La idea es no llevar equipo electrónico, solo un compás un cronómetro y el sextante.

Dispongo también de un piloto de viento.

¿Y material de seguridad?

En este caso si llevo lo reglamentario, balsa salvavidas y el equipo básico de emergencia.

Quiero vivir la experiencia de la navegación en su estado más puro, creo que, al no depender de tantos instrumentos, se genera una relación más íntima con el barco y los elementos.

¿Cómo es la travesía que vas a realizar y en qué puertos tienes previsto realizar una parada?

El derrotero a seguir es saliendo del puerto de Rosario para luego navegar el estuario del Plata hacia mar abierto  en busca de las corrientes y los vientos más propicios. Para esto me valgo de las Pilot Charts, no llevo más que un pequeño motor auxiliar para entrar y salir de puerto, por lo tanto, la ruta la tengo muy estudiada ya que dependo exclusivamente de los vientos y corrientes predominantes en cada sector del Atlántico.

El primer puerto  al que espero arribar está en las Baleares. Luego, si todo resulta de acuerdo a los planes, la idea es visitar el pueblo de Rota Greca, en Cosenza, donde nacieron mis abuelos. Barcelona, Sicilia y Grecia son también algunos de los destinos a los que quisiera arribar.

Respecto al cruce del Atlántico hasta el Estrecho de Gibraltar, ¿Cómo lo has planeado y qué ruta tienes prevista?

La ruta describe en la carta una S casi perfecta entre el río de la Plata y el estrecho de Gibraltar. Esto es debido a las corrientes y vientos predominantes, el plan es hacerlo sin escalas hasta las Baleares, bueno eso es lo que me propongo, la meteo y la mar dirán si es posible.

Para finalizar Diego, ¿Cuáles son los retos más importantes a los que te vas a enfrentar en esta gran aventura?

Guardo un profundo respeto por el mar, soy consciente de que mi método de navegar es un tanto osado, pero no lo hago como un  desafío, sino todo lo contrario, es la mar, el viento…., los elementos, los que en realidad, van a dirigir mi derrotero.

Estoy preparado para afrontar y gestionar lo que surja a cada milla, creo profundamente que esa es la esencia de navegar a vela.

Espero vivir intensamente la relación íntima que experimentan los navegantes solitarios al hacerse a la mar, sin otra pretensión que la de navegar en alta mar, con todos los retos que ello implique.

Desde «Navegantes Oceánicos» agradecemos a Diego su colaboración en esta interesante entrevista. Esperamos que pueda completar el alistamiento de su velero sin dificultades y pueda comenzar su gran aventura de cruce del Atlántico en solitario en el momento que considere más oportuno.

Estamos en contacto. Buena mar y vientos favorables. Mucha suerte Diego !