1. ACCIDENTES PERSONALES.

Heridas: Una herida es un traumatismo abierto con hemorragia y riesgo de infección, que se puede producir por muy diversas causas tales como cortes, pinchazos o roces con elementos punzantes, cuchillos, etc. Para tratarlas hay que limpiar la zona, sacar cualquier cuerpo extraño de la herida y aplicar un desinfectante; y si la herida es grande habrá que coserla y vendarla. 

Realizar maniobras a bordo de un barco siempre implica un riesgo de accidentes personales, por lo que es recomendable utilizar la ropa, el calzado y la protección adecuada (guantes, etc.). También es muy importante moverse a bordo con cuidado, especialmente cuando hay mala mar.

Contusiones: Una contusión es un traumatismo cerrado, que se produce cuando una parte del cuerpo choca violentamente contra un objeto de cierta consistencia, sin que la piel sufra una lesión aparente. Se suele producir la rotura vascular en los alrededores de la zona del golpe, con un derrame interior que al coagularse forma el hematoma o contusión.

El tratamiento de una contusión suele ser más fácil, y normalmente es suficiente aplicar compresas de agua fría y mantener la zona en reposo. Si el derrame fuera de cierta importancia puede ser necesario punzar con una aguja desinfectada.

Hemorragias: Un hemorragia se produce por la rotura de venas, arterias o vasos sanguíneos, y como consecuencia la sangre sale fuera de dichos conductos. Las hemorragias pueden ser internas cuando vierten la sangre hacia el interior, y externas cuando lo hacen hacia el exterior a través de una herida, boca o fosas nasales.

Las hemorragias internas son más difíciles de detectar, y deben ser tratadas por un especialista, por lo que normalmente hay que evacuar al tripulante a tierra lo antes posible para que sea tratado en un hospital.

En una hemorragia externa, lo primero que hay que hacer es determinar si el daño se ha producido en una vena o en una arteria, ya que entonces clasificaremos la hemorragia como arterial o venosa.

Hemorragia arterial: Si la sangre que sale de la hemorragia lo hace a emboladas, coincidiendo con el bombeo del corazón, y es de color rojo vivo, entonces estamos ante una hemorragia arterial. En este caso hay que actuar rápidamente aplicando presión, aunque sea con los dedos entre el punto sangrante y el corazón o mediante una compresa, pero con la suficiente presión para contrarrestar la fuerza de la embolada del corazón.

Si esto no surte efecto, y si la hemorragia se encuentra en brazos o piernas, se recomienda colocar un torniquete, el cual se sitúa más cerca del corazón que el punto sangrante con un material lo suficientemente ancho para no cortar la piel (una goma, venda, cinturón, un trozo de cabo, etc.). Al colocar el torniquete, los tejidos dejan de recibir aporte de sangre y se produce mucho dolor, por lo que es recomendable aplicar frío para tratar de anestesiar el miembro afectado. El torniquete no debe estar colocado más de tres horas y conviene aflojarlo cada 15 o 20 minutos.

– Hemorragia venosa: Si la sangre es de color rojo oscuro, y sale de manera continua pero sin emboladas, entonces la hemorragia es de tipo venosa. En este caso, para tratarla normalmente es suficiente con un apósito estéril y un vendaje discretamente compresivo. En este caso, si la hemorragia no es muy fuerte, en muchas ocasiones con los propios mecanismos de la coagulación de la sangre se para la hemorragia.

Si se produce una hemorragia nasal (epistaxis), lo que hay que hacer es intentar que se suene fuerte la nariz y luego aplicar presión entre los dedos cogiendo fuerte la nariz con un pellizco manteniendo la presión unos minutos. Si esto no surte el efecto, intentar taponar la nariz con un venda estrecha empujándola hacia dentro con algo duro (bolígrafo o similar) pero intentando no rozar las paredes de la nariz.

Quemaduras: Pueden ser quemaduras de primero, segundo o tercer grado, dependiendo de la profundidad del daño provocado en la piel. Hay que tratarlas de forma inmediata para reducir la temperatura de la zona quemada, y el daño a la piel y el tejido que tiene debajo.

Quemadura de 1er grado: son las más leves y sólo afectan la capa superior de la piel. Provocan enrojecimiento, dolor, hinchazón leve, pero no forman ampollas.

En el caso de quemaduras de primer grado hay que quitar la ropa de la zona quemada y colocar la zona de la quemadura bajo el agua fría (no helada). Si no tenemos agua, se puede utilizar otra bebida fría, o colocar una compresa limpias y frías sobre la quemadura hasta que desaparezca el dolor. No es aconsejable utilizar hielo.

Quemadura de 2do grado: son más graves y afectan a las capas de piel que se encuentran debajo de la capa superior, y suelen provocar ampollas (también llamadas vesículas), con dolor y enrojecimiento. No es aconsejable reventar las ampollas, aunque si fuese necesario debe hacerse con una aguja, y también hay que lavar la herida, aplicar una pomada para quemaduras que debemos tener a bordo (por ejemplo Linitul), y vendar sin apretar la quemadura hasta recibir tratamiento por un profesional.

Quemadura de 3er grado: son las más graves y afectan a todas las capas de la piel y del tejido subyacente. La superficie afectada coge un aspecto amarillento, curtido o calcinado. Es posible que en un primer momento no haya dolor, o que éste sea leve, debido a daños en los nervios.

Las quemaduras solares se producen por la exposición prolongada de la piel a los rayos del sol (ultravioletas). Esta quemaduras pueden ser de primer y segundo grado. Las de primer grado solo afectan a las capas superficiales de la piel, con enrojecimiento y dolor, y normalmente desaparecen a los pocos días. Si la exposición al sol se prolonga demasiado sin la protección adecuada, entonces se pueden producir quemaduras de segundo grado, y en este caso actuaremos tal como hemos indicado anteriormente.

En la mar es muy importante no exponerse de forma prolongada al sol, darse cremas de alta protección solar con frecuencia y utilizar gorra o visera. Al acabar el día es conveniente darse de nuevo cremas tipo “after-sun” para hidratar la piel mientras estamos descansando.

Insolación: La insolación se produce cuando el sol incide sobre la cabeza durante un periodo prolongado de tiempo. Sus síntomas habituales son los vómitos, el dolor de cabeza, los vértigos y puede llegar a dar fiebre. Hay que poner al afectado a la sombra, en una zona fresca, que beba mucho líquido y aplicarle una compresa con agua fresca en la cabeza. Si tiene fiebre darle un analgésico (paracetamol por ejemplo).

Mal del mar o mareo: Es una sensación de malestar general que se produce debido al movimiento del barco, y del que pocos navegantes se libran, hasta que cogen experiencia y se habitúan a la mar. Sus síntomas son las nauseas, el dolor de estómago y de cabeza, y lo normal es vomitar varias veces. Para prevenirlo hay pastillas para el mareo, que siempre conviene llevar a bordo (ojo que pueden producir sueño) y otros procedimientos como parches para el mareo, etc.

Cuando uno se marea es preferible permanecer en cubierta, donde dé el aire, o tumbado en la cama. Además, aunque se vomite varias veces conviene seguir bebiendo líquidos y comer alimentos, para no deshidratarse ni perder fuerzas.

El Centro Radio-Médico Español

El Centro Radio-Médico Español (CRME), ubicado en Madrid y dependiente del Instituto Social de la Marina (ISM), tiene la competencia (establecida en el Real Decreto 258/1999, por el que se establecen «condiciones mínimas sobre la protección de la salud y la asistencia médica de los trabajadores del mar») para proporcionar asistencia médica remota vía radio o telefonía a barcos en la mar.

Además, el Centro Radio-Médico Español se encuentra conectado con el Centro Nacional de Coordinación de Salvamento Marítimo de la Sociedad Estatal de Salvamento Marítimo, por si es necesaria la intervención de medios de evacuación de heridos, tales como helicópteros, lanchas de salvamento, etc.

Cualquier barco en la mar puede solicitar los servicios del Servicio Marítimo de Telefónica en España, indicando que la comunicación es para «consulta médica» (es gratuito y tiene prioridad), o solicitando a cualquier estación radio costera extranjera una comunicación telefónica (gratuita) con el Centro Radio-Médico Español al número de teléfono de España (91 310 34 75).

Los buques que dispongan de satélite (Inmarsat, Iridium, etc.) o de telefonía móvil automática (TMA) pueden contactar directamente con el Centro Radio-Médico Español, en los siguientes números:

– FONÍA, número de teléfono: 91 310 34 75.

– Número de FAX: 91 308 33 02.

– Número de TELEX: 43340.

Este servicio del Centro Radio-Médico Español es gratuito, y está atendido las 24 horas del día y los 365 días del año.

La consulta médica al CRME por teléfono, comunicaciones satélite o radio es el medio de ayuda más importante cuando surge un problema sanitario en alta mar, o cuando tengamos dudas de como actuar con un herido a bordo.

Guía Sanitaria a Bordo, del Instituto Social de la Marina (IMS)

La Guía Sanitaria a Bordo del IMS se compone de los siguientes contenidos:

I. Actuación ante riesgo vital.

Capítulos centrados en situaciones en las que hay que actuar inmediatamente y no se puede esperar a realizar una consulta radio-médica para recibir instrucciones. Se describe de una manera esquemática cómo reconocer estas situaciones y qué hacer ante ellas.

II. Consulta radio-médica.

Aborda la consulta radio-médica y lo que la rodea, el examen previo del paciente, cómo se hace una consulta radio-médica, normas sobre botiquines, y cuidados posteriores.

III. Primeros auxilios a bordo.

Varios capítulos que exponen normas para el tratamiento de enfermos y accidentados, el manejo de los enfermos psiquiátricos y el de las enfermedades de la mujer y el parto. Está pensado para aquellas situaciones no urgentes en las que no se pueda hacer consulta radio-médica desde el barco.

IV. Prevención, higiene y muerte en el mar.

En este apartado se exponen normas de prevención e higiene a bordo de los barcos, así como qué hacer cuando alguien fallece en la mar.

Es muy importante tener esta guía a bordo, y para conseguirla podemos bajarla a través de la web de seguridad social, en el siguiente enlace:

Guía Sanitaria a Bordo (IMS)

También se puede solicitar la guía al ISM. Dirección: C/Génova, 20 y 24 – 28004 – MADRID. Teléfono: 91 700 66 00. Fax: 91 319 90 34.

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