Navegar a orejas de burro

Introducción.

Cuando durante una travesía el mejor rumbo para dirigirnos a nuestro destino es con el viento real en la popa (o muy cerca de la popa), el génova no va a trabajar bien en la misma amura que la vela mayor; ya que quedará muy desventada por esta.

Una opción es navegar a un largo (viento abierto de 120 a 150 grados), con ambas velas trabajando correctamente (y amuradas a la misma banda) y realizar sucesivas trasluchadas, avanzando hacia nuestro destino. Es una opción segura aunque la distancia recorrida será mayor.

Sin embargo, para poder navegar a un rumbo más directo a nuestro destino, una de las opciones es poner las velas a “orejas de burro” (Wing and wing/Goosewinging), que consiste en tener la vela mayor cazada a una banda (a sotavento) y el génova cazado en la banda contraria (a barlovento) ayudado con el tangón. De esta forma, ambas velas reciben el viento directamente sin desventarse entre ellas, aumentando su eficacia.

Si intentásemos navegar a orejas de burro sin utilizar el el tangón tendríamos que llevar el viento prácticamente por la popa (es muy poco práctico), mientras que ayudados con el tangón podremos navegar con vientos que van desde popa cerrada hasta abiertos unos 40 grados por la popa.

Esta maniobra nos permite recorrer menos distancia y navegar eficazmente (mayor velocidad de avance) con vientos entre la aleta y la popa; pero requiere tomar ciertas precauciones que nos ayuden a manejar el tangón con seguridad y tener flexibilidad y facilidad de reacción ante un role o aumento del viento. Además, hay que evitar una trasluchada involuntaria de la vela mayor que es una situación peligrosa.

A continuación, vamos a ver unas consideraciones sobre la maniobra de orejas de burro en un velero de crucero que nos pueden ayudar a mejorar la seguridad y la flexibilidad en situaciones de viento cambiante.

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